Al dejar el azúcar, es importante beber mucha agua y no dejarse llevar por el hambre.
La falta de líquidos y la desnutrición provocan un deseo intenso de consumir sustitutos del azúcar.
Quien esté perdiendo peso debe consumir mucha fibra y proteínas. Estas aportan sensación de saciedad.
Conviene evitar los productos con carbohidratos refinados y edulcorantes artificiales.
Si tienes muchas ganas de comer chocolate o dulces, puedes sustituirlos por frutas (frutos secos).
Los albaricoques secos, las pasas o los dátiles son una buena opción. Y si no puedes resistirte a los dulces, puedes permitirte algunos, pero solo en cantidades limitadas. Lo mejor de todo: durante las fiestas y eventos especiales.